Arquitectura
La arquitectura románica es más antigua y tiene antecedentes romanos, ya que comparten una serie de características. Estos edificios románicos destacaban por su simetría. Utilizaban como elementos arquitectónicos la bóveda de cañón y de arista, además de cúpulas para aligerar el peso. Las cubiertas y techos descansaban sobre arcos de medio punto y gruesas columnas. Se empleaban muros muy robustos y contrafuertes para garantizar la estabilidad del edificio. Debido a su naturaleza sólida y compacta, presentaban muy poca luz natural y se centraban principalmente en construcciones religiosas.
En cambio, la arquitectura gótica permitió la creación de edificios más altos y esbeltos. Esto fue posible gracias al uso del arco ojival o apuntado, que ejercía menos presión sobre el muro y facilitaba una mayor elevación. Asimismo, la bóveda de cañón románica fue sustituida por la bóveda de crucería, formada por el cruce de dos arcos ojivales. Los muros perdieron su función de carga, siendo reforzados por contrafuertes y arbotantes. Al no necesitar grandes muros, los edificios se estilizaron, permitiendo la apertura de enormes ventanales cubiertos con vidrieras y rosetones. A diferencia del románico, con sus cabeceras semicirculares, las catedrales góticas presentaban cabeceras poligonales y, además de edificios religiosos, se construyeron infraestructuras públicas como lonjas y ayuntamientos.
Escultura
La escultura románica tenía principalmente una función didáctica y religiosa, siendo la Biblia su fuente temática principal. Estas obras se adaptaban a la arquitectura: los artistas acortaban, alargaban o retorcían las figuras para adecuarlas al espacio disponible (como en los capiteles). En estos capiteles, columnas, pilares y portadas se realizaban relieves, el tipo de escultura más desarrollado. Las figuras humanas eran muy esquemáticas y carecían de naturalismo, aunque resultaban muy expresivas. Además, estaban policromadas y seguían una jerarquización, donde las figuras más importantes se representaban con mayor tamaño.
Por el contrario, en el gótico se observa un gran naturalismo y el predominio del bulto redondo. Los artistas buscaban crear una sensación de realidad, lo que dio lugar a los primeros retratos de nobles para manifestar su poder. Aunque se mantenía la policromía, se aportó movimiento a las figuras mediante el uso de líneas curvas. La temática seguía siendo religiosa, pero con fines educativos y simbólicos. Mientras que en el románico Dios era severo e implacable, en el gótico se representa a un Dios más amable y humano que sufre. Además de las fachadas, se empezaron a esculpir retablos, sepulcros y sillerías.
Pintura
La pintura románica decoraba numerosos templos con una función didáctica y religiosa. Estaba supeditada a la arquitectura, cubriendo muros y bóvedas mediante la técnica del fresco. Los temas más comunes eran el Pantocrátor rodeado del Tetramorfos y la Virgen con el Niño. Las figuras seguían una jerarquización, eran esquemáticas, planas y se representaban en posturas rígidas con rostros severos. Se empleaban colores intensos para compensar la escasa luz, perfilando el contorno con una gruesa línea negra y sin incorporar paisajes de fondo.
En el gótico, la pintura dejó de limitarse a los muros y comenzó a realizarse sobre tabla, utilizando la técnica del temple. Destacaron las miniaturas en libros y las vidrieras diseñadas por pintores. Aunque la temática seguía siendo religiosa, el retrato adquirió gran relevancia como símbolo de poder nobiliario. Se buscaba el realismo, el movimiento y la expresión de sentimientos. Como novedad, se incorporó el color dorado y se añadieron paisajes de fondo para otorgar profundidad a las composiciones.
