Concepto y Ontología del Lenguaje
Concepto de lenguaje: El lenguaje se define como una facultad innata del ser humano que no se limita únicamente a la comunicación, sino que cumple una función fundamental en la organización de la realidad y de la vida social, cultural y política. Por ello, el lenguaje es inseparable de la acción humana y del modo en que las personas se relacionan con el mundo.
Desde el punto de vista filosófico, la ontología del lenguaje ha sido ampliamente estudiada y continúa siendo analizada por disciplinas como la Psicología, la Etología y, especialmente, la Lingüística, que se centra en la lengua como un sistema de signos con reglas y estructuras propias. Tanto la Lingüística como la Etología se desarrollan como ciencias a partir del siglo XX y ofrecen distintas perspectivas sobre el lenguaje:
Perspectivas Científicas y Filosóficas
- La Lingüística: Defiende que el lenguaje es exclusivo del ser humano y distinto de los sistemas de comunicación animal, por lo que solo puede hablarse de “lenguaje animal” en sentido metafórico. Define al ser humano como el “animal que habla” y destaca como rasgo esencial la doble articulación del lenguaje, que lo organiza en unidades con significado (morfemas) y sin significado (fonemas). Además, sostiene la arbitrariedad del signo lingüístico, es decir, la ausencia de una relación natural entre las palabras y las cosas.
- La Etología: Considera el lenguaje humano como una forma más de comunicación animal, ligada al medio y no completamente arbitraria. En esta línea, Epicuro defendía un origen natural de las palabras, que más tarde se desarrollan por convención.
- Platón: Entiende el lenguaje como operatorio, ya que hablar implica actuar sobre la realidad. Mediante el lenguaje se pide, se ordena, se niega o se miente, organizando así los nombres y las palabras para comprender y estructurar el mundo.
Didáctica de la Lengua y su Aplicación Pedagógica
Enfoques Teóricos
Bronckart y Schneuwly entienden la lengua desde un punto de vista social y estructural. En este sentido, la didáctica de la lengua es una disciplina que persigue el estudio de la lengua y la comunicación, así como su enseñanza en el marco del interaccionismo social, analizando las conductas humanas como acciones contextualizadas o situadas.
Por su parte, González Álvarez define la didáctica de la lengua como una disciplina de orientación pragmática que surge de la observación de las prácticas escolares. Su objetivo es analizar e intervenir en los fines, contenidos y métodos de la educación lingüística, dando respuesta a los interrogantes del profesorado de lengua.
La Práctica en el Aula de Educación Infantil
En esta disciplina existe una interrelación entre los aprendizajes que realiza el alumnado, la enseñanza que ofrece el profesorado y la materia objeto de estudio en el contexto escolar, social y cultural. En el aula de Educación Infantil, la didáctica de la lengua se concreta en el desarrollo de las destrezas lingüísticas básicas:
- Habilidades productivas: Hablar y escribir.
- Habilidades receptivas: Escuchar y leer.
La enseñanza debe partir de situaciones reales y funcionales, pasando progresivamente a actividades más dirigidas y descontextualizadas. Se debe priorizar la lengua oral, integrando la lengua escrita en la vida del aula y desarrollando la conciencia fonológica como base del aprendizaje lector y escritor. La didáctica en esta etapa se apoya en enfoques funcionales y comunicativos para intervenir en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Características Esenciales de la Poesía Infantil
Para que un texto poético sea efectivo en la infancia, debe reunir las siguientes características:
- Musicalidad: El ritmo y la melodía generan en los niños sensaciones agradables de seguridad, tranquilidad y alegría. Un poema con ritmo fluido se asemeja a una canción. Es preferible el uso de textos con rima y la repetición de sonidos o estrofas para reforzar esta musicalidad.
- Brevedad: Los primeros poemas infantiles deben ser breves para mantener el interés. Progresivamente, pueden introducirse composiciones más largas, siempre que cuenten una pequeña historia capaz de sostener la atención hasta el final.
- Sencillez: La emoción poética depende tanto del contenido como de la forma. El vocabulario, la sintaxis y las ideas deben ser claros y sencillos, sin caer en la simplificación excesiva, permitiendo que el niño interprete el texto con libertad.
- Estética literaria: La poesía infantil debe provocar emociones como diversión, sorpresa o asombro mediante palabras evocadoras y connotativas. El lenguaje poético ha de ser agradable al oído y estimular la imaginación, dirigiéndose más a los sentidos y a la fantasía que al intelecto.
