1. Historia de la Educación Especial
La educación especial ha evolucionado de manera muy lenta. Las civilizaciones griega, romana y el Imperio Bizantino mostraban una falta de sensibilización social, eliminando a las personas con deficiencias. En la Edad Media, surgieron hospitales y conventos donde se alojaban y cuidaban a las personas discapacitadas. Hasta finales del siglo XIX, se les proporcionaba protección y asilo para satisfacer sus necesidades, en una época marcada por la institucionalización.
En el siglo XX, se crearon instituciones especializadas, y a partir de aquí surgió la educación especial. A comienzos del siglo XX, la obligatoriedad y expansión de la escolarización básica tuvo como consecuencia la masificación de aulas y la popularización de los tests de inteligencia. Todo ello dio lugar a la creación de una serie de centros especiales y especializados. En los años 60 y 70, se produjeron grandes cambios, y en las escuelas se inició la integración, estableciendo los principios de normalización. A partir de los años 80 y 90, surgió un movimiento que pretendía superar la integración y la crítica, promoviendo la inclusión.
El Informe Warnock (1978)
A partir del Informe Warnock, encargado por el secretario de educación del Reino Unido a una comisión de expertos presidida por Mary Warnock y publicado en 1978, se ha producido un cambio importante en la concepción de la educación especial. El énfasis principal ya no se sitúa en la disminución del niño, sino en el propio sistema educativo, en su capacidad de adaptarse a las necesidades del alumno y en los recursos que ofrece.
- Un alumno con Necesidades Educativas Especiales (NEE) presenta dificultades mayores que el resto de los alumnos para acceder a los aprendizajes comunes que se determinan en el currículo correspondiente a su edad.
- Para compensar dichas dificultades, necesita adaptaciones de acceso y/o adaptaciones curriculares significativas en varias áreas.
- Las dificultades de aprendizaje no son algo concreto, sino que son un continuo. Se deduce que todos los alumnos, en algún momento de su escolarización, pueden presentar dificultades escolares permanentes o transitorias.
- Estos alumnos deberán desarrollar su vida escolar en los ambientes menos restrictivos.
Las dificultades de aprendizaje tienen un carácter:
- Relativo: No son definitivas y dependen de las peculiaridades del alumno en un momento determinado en relación al proceso de enseñanza-aprendizaje.
- Interactivo: Dependen tanto de las características del alumno como del entorno y la respuesta educativa que se les brinde.
Principios Generales en el Modelo de NEE
- Principio de Normalización: Tiene como base que la persona con discapacidad debe tener los mismos derechos que el resto de los ciudadanos.
- Individualización de la Enseñanza: La tarea principal de todo centro educativo es ajustar la ayuda pedagógica según las características individuales.
- Principio de Sectorización: Acercar y acomodar la presentación de servicios dentro del sector socio-geográfico en el que habitan los alumnos con NEE.
Modelos de Educación Especial
Modelo del Déficit / Modelo NEE (Integración)
En este modelo, hay dos grupos de alumnos: aquellos que presentan algún tipo de disminución y los sujetos normales. El concepto de deficiencia se entiende como una disminución de carácter físico o mental. Las dificultades que presenta el niño son de carácter fijo y estable, y se basa en el diseño curricular especial, centrado en el sujeto y en la búsqueda de causas etiológicas. Se utiliza una evaluación diagnóstica (test) en la que se evalúa el grado de déficit, generalmente en situaciones de laboratorio y a través de pruebas estandarizadas psicométricas. El referente es el currículo especial que elabora y aplica el especialista, en aulas y centros de educación especial, fuera del contexto educativo.
Modelo NEE (LOGSE, RD, LOCE, LOE)
Este modelo reconoce la diversidad de alumnos que muestran un continuo de necesidades educativas. Las NEE pueden atribuirse a diversas causas, siendo de distinta naturaleza y origen. Pueden tener un carácter temporal o permanente, es decir, son relativas y cambiantes. En cuanto al currículo, es el mismo para todos, centrado en el alumno y en su interacción con el medio, atendiendo a las posibilidades educativas que satisfacen las NEE. La evaluación es psicopedagógica, centrada en el tipo de ayuda que se puede ofrecer, evaluando las necesidades del alumno y el tipo de apoyo necesario. Se realiza en la escuela a través de técnicas como la observación directa o indirecta, utilizando cualquier otro complemento. El referente es el currículo ordinario, elaborado y aplicado por el equipo docente, en aulas ordinarias y aulas de apoyo, donde se busca que el alumno pase el mínimo tiempo fuera del grupo de referencia. La responsabilidad última recae en el tutor del grupo.
Diferencias entre Modelo Integrador y Modelo Inclusivo
- Escolarización: En la integración, la decisión de escolarizar al alumno en un contexto educativo normalizado o segregado depende de su competencia académica y social. En el movimiento inclusivo, se defiende que todos los alumnos tienen derecho a estar en aulas ordinarias, sin depender de sus características.
- Tiempo en el Aula: En el modelo integrador, el alumno puede compartir la jornada y pasar parte del tiempo en el aula ordinaria y parte en el aula de educación especial, donde recibe apoyo. En el modelo inclusivo, se defiende que el alumno debe estar siempre en el aula ordinaria y allí recibir los apoyos necesarios.
- Actitud: Para el modelo integrador, la integración del alumno con NEE en el aula ordinaria se entiende como un privilegio. Para el movimiento de inclusión, se considera un derecho.
