Estimulación Motora
La estimulación motora consiste en la programación y aplicación sistemática de una serie de actividades destinadas a potenciar las capacidades y posibilidades motoras del niño. Esta práctica ayuda a que los niños desarrollen mejor sus habilidades. Se proponen actividades para los 3 primeros años, trabajando la motricidad fina y gruesa, aumentando progresivamente la dificultad.
Etapas de desarrollo y actividades
- 0-6 meses: Materiales (sonajeros, muñecos fáciles de coger, pelotas de trapo, manta, cojines). Motricidad gruesa: colocar al bebé boca abajo, usar muñecos llamativos o sonoros para motivar el levantamiento de cabeza y el seguimiento visual. Motricidad fina: hacer cosquillas en las manos para que abra los dedos, acariciar y jugar con manos y dedos.
- 6-12 meses: Materiales (pelotas, espumas, cojines, espejos, alfombras, encajes, cubos, cajas, recipientes). Motricidad gruesa: animar al bebé a arrastrarse hacia personas u objetos, sentarlo sin apoyo, fomentar giros corporales. Motricidad fina: pasar objetos de una mano a otra, sacudir juguetes, meter y sacar objetos.
- 12-18 meses: Materiales (juguetes de arrastre, vídeos de animales, torres Montessori, globos). Motricidad gruesa: caminar con ayuda o solo, subir y bajar escalones, lanzar pelotas. Motricidad fina: apilar bloques, pasar páginas, garabatear con pinturas.
- 18-24 meses: Materiales (palos, cuerdas, taburete, triciclo, balón, hilos, pegatinas, arena, objetos antiestrés, tableros Montessori). Motricidad gruesa: saltar, empujar, tirar juguetes, correr, subir y bajar escaleras. Motricidad fina: abrir y cerrar cajas, meter piezas en encajables.
- 24-36 meses: Materiales (pinzas, cintas, cartulinas, lanas, tizas, serpentinas). Motricidad gruesa: correr, saltar, patear, andar en triciclo. Motricidad fina: dibujar líneas o círculos, abrir recipientes, apilar bloques.
Observación y Registro del Desarrollo Motor
Es la técnica que permite valorar de manera sistemática el proceso del desarrollo motor infantil y detectar posibles problemas. La observación directa y el conocimiento de los hitos de cada edad son fundamentales.
Signos de alerta
- 6 meses: Persistencia de reflejos arcaicos, sedestación con apoyo, ausencia de alcance de objetos.
- 1 año: No logra gatear, no es capaz de sujetar objetos con ambas manos, ausencia de prensión palmar.
- 2 años: No anda solo, no señala partes del cuerpo, no sube escalones, gateo persistente, ausencia de prensión fina, no construye torres.
- 3 años: No corre, no lanza objetos, no construye torres, no dibuja garabatos, no imita trazos sencillos.
Trastornos Motores
Se clasifican en tres ejes: gravedad (débil o grave; sufijos -paresia, -plejía), zona afectada (local o generalizada; prefijos mono, hemi, para, tetra) y origen (congénito o adquirido).
- Parálisis cerebral infantil: Grupo de trastornos del desarrollo psicomotor que cursa con problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción.
- Espina bífida: Malformación congénita por desarrollo incompleto de las vértebras.
- Distrofia muscular progresiva: Enfermedad que provoca pérdida de fuerza muscular, más común en chicos.
Atención a la Diversidad Funcional Motora
Los niños con diversidad funcional motora presentan dificultades en el equilibrio y la coordinación. La eliminación de barreras arquitectónicas y la adaptación del mobiliario (rampas, ascensores, sillas adaptadas) son esenciales para su integración en centros ordinarios. El educador debe fomentar un clima de confianza y utilizar sistemas aumentativos de comunicación como pictogramas (SPC, ARASAAC).
Evaluación del Desarrollo Motor
El examen neuromotor debe concentrarse en la agilidad, la estática y la calidad del movimiento. Entre las pruebas destacadas se encuentran:
- Escala Brunet-Lézine (0-30 meses): Evalúa conductas motrices, cognitivas, sociales y del lenguaje.
- Escala Pick y Vayer (2-5 años): Analiza aspectos psicomotores como la coordinación viso-manual y el control postural.
- Escala Motriz Oseretzky (4-14 años): Mide la destreza, rapidez y coordinación dinámica general.
Fases de Maduración
El desarrollo sigue una secuencia lógica: volteo, arrastre, gateo, sedestación y bipedestación. Es crucial afianzar el patrón homolateral antes de evolucionar al contralateral para garantizar una correcta maduración psicomotriz.
